¿Quién soy?

Tengo dos formas de responder a esta pregunta. Comenzaré con la versión normal y socialmente aceptada (esperada). Luego daré la respuesta anormal. Tu decidirás con cual quedarte. Ambas son igual de imprecisas.

Versión I

Me llamo Héctor José Puche García. Tengo 40 años, nunca me he casado y no tengo hijos. Soy hijo único. Mi madre es viuda. Estudié Comunicación y Televisión en Barranquilla, Colombia. En el 2001 me mudé a España a realizar un máster en Televisión y estudiar cine. Luego hice un postgrado en ventas internacionales. Hasta allí todo muy normal (más bien aburrido)

En el 2006 junto con mi mejor amiga hicimos una productora de entretenimiento la cual nos dio de comer durante siete años. En el 2010 fundé la Fundación Budhi. Luego vino la crisis en España y tuve que elegir entre la productora o la fundación. Elegí la segunda. Otra cosa a destacar en el 2006, entré en una escuela Neoplatónica para estudiar filosofía. En ese momento mis ojos comenzaron a abrirse o dicho de otra manera volví a “reconectar” y sigo en ese proceso. Este es el momento en que paso a la segunda versión.

Versión II

No tengo idea de quien soy, pero puedo asegurar que todos los días me acerco más a saberlo. Desde 1989 he sufrido varias transformaciones, las  llamo “pequeñas muertes”. Mi personalidad ha cambiado varias veces desde esa fecha. Puede que mucho antes y de manera inconsciente. Estoy trabajando también en ello, en  procurar hacer esos cambios o pequeñas muertes de manera consciente.

Hablaré más bien de la personalidad que me define ante los demás. Algunos me consideran introvertido, otros extrovertido. Yo soy ambas cosas a la vez. Puedo salir en taparrabos y danzar Chichamaya encima de un escenario frente a 2000 personas en el Teatro de la Opera Nacional de Hungría (Magyar Állami Operaház) como querer pasar desapercibido en una fiesta de amigos y no hablar en toda la noche porque me gusta quedarme en estado de  observación y escucha. Algunos me conocen como alguien con un perfil artístico y otros como un tiburón en las negociaciones. Para algunas personas soy romántico, cariñoso, sensible. Para otras soy directo, insensible y frío. Con tantas contradicciones, ¿se podría llegar a la conclusión de que tengo trastorno bipolar? No tengo idea y tampoco me interesa si se piensa eso de mi. Pocas cosas me quitan el sueño. No me considero freaky, pero tampoco puedo asegurarte que si buscas en mi armario no encontrarás una espada láser… jajaja (Es broma. No tengo ninguna, por ahora)

Para acercarnos a la precisión en  respuesta a la primera pregunta, puedo decir que tengo como propósito aprender a ser feliz por mí mismo de manera voluntaria, dirigida y sostenible en el tiempo, sin depender de nada ni de nadie. Además,  dentro de ese propósito busco comprender la realidad de manera constante bajo el prisma de la neutralidad y las Leyes Universales para lograr el respeto y la valoración por todos los seres de la creación. Esto es quien quiero ser y durante ese proceso solo soy una de las versiones en constante cambio de mi personalidad.

Lo que has leído hasta este momento es un acto de voluntad, porque todo lo que concierne a mi vida me parece completamente irrelevante de contar. Eso me lo tomo como un ejercicio de mejorar mi comunicación y mi  vulnerabilidad.

¿Quieres saber cómo he llegado hasta aquí? Te recomiendo que compres mi libro “El viaje del elefante” – El desarrollo de consciencia en las relaciones de pareja – y así te saltas leer las siguientes publicaciones. El libro  es,sin duda,  más entretenido y con mayor detalle. Pero si eres de esas personas que les gusta ahorrar por temor a un futuro incierto te invito a que leas los siguientes posts:  ¿A qué me dedico?, ¿Por qué hago lo que hago?, ¿Cómo ayudo a las personas que acuden a mi?, hay tantas preguntas como días en mi vida. Poco a poco iremos contestándolas una a una.

Gracias por existir y por tu atención.