La felicidad desde el desaprendizaje

En publicaciones anteriores hemos tocado el tema de la felicidad(en empresas), pero quisiera ampliar un poco sobre cómo las creencias nos afectan directamente en nuestros estados de felicidad.

Yo soy feliz. Tu eres feliz. El/ella es feliz. Nosotros somos felices. Ellos son felices. ¿Quienes lo son de verdad? 

¿Por qué constantemente buscamos la felicidad? ¿Acaso no nos enseñaron de pequeños a encontrarla? ¿Cuántos años llevas esperando ser feliz?

Si la vida tal como la conocemos no nos aporta felicidad, entonces, ¿para qué queremos tener control sobre algo que no nos sirve? Aprendamos a ver la vida de otra manera, a vivirla en presente y dejar que el tiempo pase a ocupar un segundo o tercer plano. 

¿Querer ser feliz es un deseo del ego? Nuestra personalidad ha sido entrenada para querer todo de manera inmediata sin obstáculos ni retrasos. 

Nos venden la  felicidad como parte del sistema de consumo, los medios de comunicación y las redes sociales se financian con ello. Si eres infeliz en este momento, es porque eres tonto, o porque no has hecho lo suficiente para serlo y no te la mereces. Con lo fácil que es “destapar la felicidad”

Querer ser feliz es tan sencillo y complejo a la vez, que si no ocupáramos nuestro tiempo en buscarla fuera de nosotros, entenderíamos que hemos nacido con ella. 

La cultura, la sociedad, la familia, los amigos, nos bombardean con mensajes ambiguos y contradictorios sobre ¿qué es la felicidad? ¿dónde está? o ¿qué debemos hacer para ser felices?

Durante mis primeros 33 años de vida, aprendí que el dinero, los coches de lujo, la cantidad de amigos, las mujeres bellas, las mansiones, una buena universidad, tener un empleo y cobrar un buen salario serían requisitos indispensables para llegar a ser  feliz. 7 años más tarde, día adía descubro que esa realidad es completamente falsa.

Durante los últimos siete años he experimentado frustración, ira, rabia, tristeza, depresión, desengaño debido al conocimiento aprendido que acepté como felicidad. Ese concepto se transformó en algo bastante obsoleto, y la única manera que tenía de empezar a comprender mejor mi entorno era DESAPRENDIENDO lo que me habían enseñado sobre la FELICIDAD.

Desaprender implica un mayor trabajo que aprender algo desde cero. Preguntarle a un arquitecto si es más fácil construir un casa desde el principio que reformar la que ya existe.

Seguramente habrás escuchado que “es mejor tirarlo todo abajo y comenzar algo nuevo” Pues, en el desarrollo de consciencia es algo parecido. Pero como no podemos hacerle “reset” a nuestra mente, debemos invertir el proceso que hicimos para llenarnos de limitantes y creencias que no nos aportan felicidad. Es decir, hay que comenzar un proceso contracultura. De la misma manera de como las creencias entraron en nuestro sistema, así deberán salir.

Desaprender de manera contracultural no es un acto de rebeldía. Es un acto de análisis profundo sobre toda la información que disponemos en nuestros archivos mentales. Qué sirve y que no. Qué nos aporta a nuestra felicidad y a nuestro desarrollo interno y que nos estanca en el proceso. 

Si lo que tienes en la memoria en vez de aportar paz te generan sufrimiento, puedes comenzar a ponerle fecha a tu desaprendizaje.

Mejor ahora que luego. Mas vale tarde que nunca.

En mi primera cuarentena puedo decir que el entender por qué no era feliz, me ha costado la mayoría de los cabellos de mi cabeza. La cultura de donde vengo y en la que me encuentro actualmente, a pesar de ser promotores de el ocio, la diversión, el sol, la playa, la fiesta etc, en ningún momento esos conceptos me dieron la sabiduría suficiente para gestionar mis emociones de la mejor manera y llegar a estados de felicidad duraderos. 

Así que decidí investigar sobre cómo desaprender a ser feliz. Este es el primer paso que te abrirá las puertas hacia la felicidad como una decisión y no como una emoción. En cuanto decidas que quieres ser feliz y ponerle fin al sufrimiento que generan tus creencias culturales, habrás dado un paso gigantesco hacia tu plenitud. 

No puedo asegurarte cuando alcanzarás un estado de felicidad. Eso no ocurre de la noche a la mañana y menos de manera espontánea. La libertad emocional es un entrenamiento diario, un proceso donde la voluntad, la firmeza y la coherencia hacen parte del recorrido. 

Lo que si puedo asegurarte es que cuando decidas invertir en tu plenitud, estaré esperándote para diseñar el mejor método de entrenamiento hecho a tu medida para que puedas lograr poco a poco estados de felicidad mientras amplias tu campo mental con nuevas conexiones neuronales con mis sesiones de Co-Mentorning, Cursos y talleres

Tienes dudas sobre cómo ser feliz? contacta conmigo hoy y recibe los primeros 30′ gratis de una sesión que te ayudará a cambiar la forma de cómo interpretas el mundo.