Bendito siglo XXI

Bendito S.XXI

En 2001 empezó una cuenta atrás, y no fue del fin del mundo, como creíamos en el 2012.

Nos estamos acercando a la segunda década del siglo XXI.  Y deberíamos dar gracias a todos los adelantos tecnológicos que tenemos, en cuanto a salud, comunicación, ciencia, educación y armas, que nos defienden de todos los malos.

Afganistán, Irak, Irán, Líbia, Libano, Sierra Leona, Jordania, Egipto y Síria. Allí, en todos estos sitios donde se  inició la primavera árabe, la frase de “vive hoy como si fueses a morir mañana”, cobra muchísimo sentido. Más que en Occidente.

 

En el 2013, el número de refugiados desplazados alrededor del mundo, alcanzó un nuevo récord desde el término de la II Guerra Mundial: más de cincuenta y un  millones de personas, según los datos del alto comisionado de las Naciones Unidas para refugiados. En la última década, han surgido en el mundo nuevas amenazas; son conocidas como fanatismo religioso o hiperterrorismo, proliferación nuclear, crimen organizado, quiebra de macro-empresas, corrupción a gran escala, catástrofes naturales, etc.

Esto parece nuevo pero no lo es. Viendo todo esto, yo quisiera celebrar, que  aún vivo en un país que no es bombardeado diariamente. Vivimos en un país que no es codiciado para ser saqueado ni etiquetado como la cuna del terrorismo o del fanatismo religioso.

Mi deseo personal  es que nunca llegue un chacal internacional a desestabilizar la economía política o social de mi país.

A día de hoy, yo trabajo para encontrar la mejor forma de  alcanzar la libertad emocional a todas las personas que entreno. Todas ellas, deberían generar una suficiente correspondencia para vivir en lugares armónicos y libres de violencia. A eso yo me dedico y me he comprometido a conseguir. Yo pongo en práctica  todo lo enseño, ya que  también quiero crear mi propia correspondencia con la armonía.

Si eres de esas personas que están en el gobierno, tú puedes cambiar las cosas desde allí. Te animo a que sigas adelante, a que cambies el antiguo paradigma por el nuevo, el que habla del amor, del respeto, del agradecimiento.

Si trabajas en salud, en derecho, en el sector de servicios o cualquier otro trabajo, piensa cada mañana, cuando te levantes, qué puedes hacer para dar lo mejor de ti hacia los demás. Ese es el gran cambio que podemos ofrecer desde nuestro lugar del Universo.

Si te ocupas de cambiar tú, y sólo desde tu interior, eso se reflejará automáticamente en el exterior, sin generar ningún residuo emocional. Así que ocúpate de ser tú el cambio. No exigir a otros que cambien. No te das cuenta que cada vez que tú pides un cambio, obtienes el mismo resultado.

En el próximo articulo, continuaré hablando del tema, aunque, si quieres cambiar,  puedes solicitar tu sesión y te demostraré que es posible

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