El árbol navideño y su secreto

¿Por qué se usa un pino en la navidad?

Navidad, palabra que tiene su origen etimológico del latín -nativitas- , significando nacimiento.

Hay varias teorías dependiendo de la tradición que investigues. Lo cierto es que durante siglos muchas de las culturas en el planeta, escogieron la fecha del solsticio de invierno del hemisferio norte, como días perfectos para trazar un propósito; RE-NACER.

Se le conoce como la noche más larga del año,  el día en que la luz vence a la oscuridad,  el nacimiento de un “profeta, salvador” y muchas historias más, que hacen que las personas se decanten por una o por otra versión dependiendo de campo mental o su nivel de consciencia.

Pero, ¿tendría algún significado el árbol que colocamos en nuestra sala? ¿Qué tiene de común el pino, el árbol navideño y el árbol de la vida?

Hablemos de la simbología que podemos encontrar en estas fechas y cómo la podemos unir al camino del desarrollo interno humano.

Imagina una semilla que fue sembrada en suelo fértil, pero que permanece dormida durante un tiempo. Esa semilla es tu consciencia y cada año, en el solsticio de invierno, el universo nos ofrece una oportunidad mágica para hacer que nuestra semilla despierte de ese largo y frío sueño.

¿Y cómo se despierta la semilla?

En esta época, se suele meter en casa un árbol, geométricamente en forma de triángulo o pirámide que, no por casualidad, su diseño natural apunta hacia “arriba”, al cielo, a dimensiones superiores.

El pino navideño que se compra, antiguamente las culturas germanas lo adoraban por ser el símbolo de la fortaleza y la vitalidad. Hoy por hoy forma parte durante unos meses del mobiliario en los hogares de muchas familias. Por si no lo sabias, LA CASA, simboliza tu cuerpo, el vehículo con el qué el alma o la consciencia utiliza para experimentar la tercera dimensión. Vas entendiendo ¿por qué el árbol se mete dentro de casa y no se planta fuera de ella?

Sigamos indagando un poco más para ver si le damos sentido a todo esto.

El árbol y su decoración.

  • Luces.
  • Esferas.
  • Seres mágicos/divinos/fantásticos/elementales.
  • Una estrella.

LUCES

Las luces que adornan el árbol navideño, se enroscan en forma de espiral (concepto evolutivo en geometría sagrada). Místicos afirman que esa espiral de luz puede ser considerada como la kundalini, que según wikipedia, es una palabra en sánscrito que se describe como una energía intangible representada simbólica y alegóricamente por una serpiente -o un dragón-, que duerme enroscada en el muladhara (el primero de los siete chakras o círculos energéticos, ubicado en la zona del perineo). Se dice que al despertar esta serpiente, el yogui (practicante, alumno, aprendiz, discípulo) controla la vida y la muerte. En otras palabras, esa energía que sube por la columna vertebral de nuestro cuerpo (por el tallo del árbol de navidad) al final de su recorrido acabaría iluminando todo nuestro Ser.

¿Me vas siguiendo?

ESFERAS

Las esferas pueden tener varias connotaciones. Yo decido interpretarlas como los diferentes estados de conciencia que el ser humano deberá atravesar durante su recorrido hacia su iluminación. Estas esferas, las cuales brillan por todo el árbol, están hermosamente decoradas de colores rojos, verdes y dorados. Aquí quisiera hacer un inciso. En la escala cromática el rojo contiene un nivel de frecuencia menor que el color verde. El rojo se le relaciona con estados donde la personalidad se deja llevar por las emociones, deseos y pasiones. El verde, al situarse en medio de la escala cromática se le relaciona con la transformación, el estado de transición por donde pasa el ser humano al ir dejando atrás su parte animal y acercándose a su parte más humana. Ahora el dorado, aunque no es un color representado en la escala cromática, si que se le relaciona con la divinidad, la trascendencia, al igual que el violeta. 

Dicho esto, cada color de las esferas representan los puntos de anclaje donde el Ego y el Ser se detendría para entrar en una autoevaluación de sus experiencias y cómo éstas le aportan a su comprensión de la realidad.

Allí, en esas esferas, se decidirá si el Ego o el Ser deberá continuar el recorrido o permanecer “fascinado / engañado” por la belleza y la falsa luz. Recuerda que muchas de esas esferas son espejos, es decir, que reflejan la luz, no la emiten. Su apariencia de sol es tan solo un espejismo.

SERES MÁGICOS

Las figuras que cuelgan de las ramas del árbol, son seres que, según muchas mitologías habitan en dimensiones inferiores y superiores a la nuestra. Ser humano al encontrarse en la tercera dimensión, habita entre “varios mundos” (un multiverso y multidimensional como muchas teorías astrofísicas afirman en estos tiempos. (investiga sobre las teorías de cuerdas y súper cuerdas).

La presencia de estos seres tiene varias interpretaciones, pero la mía es que hacen parte del llamado de despertar y ampliación de nuestra percepción hacia nuevas realidades. En el momento en que la cultura nos educa y aprendemos a comportarnos desde los límites, nuestra percepción disminuye y desconectamos poco a poco con nuestra sabiduría interna, nuestra intuición. Lo que no ves en esta tercera dimensión, no significa que no exista. 

Recuerda que convives con muchos mas seres que los que tus sentidos pueden percibir independientemente de que fisicamente los tengas al lado o a 10.000 km de distancia. Todo está conectado para preservar el orden y el equilibrio universal 

ESTRELLA

El símbolo de la  estrella, no se circunscribe sólo a la de Belén que hizo como guía a los “Reyes Magos” para encontrarse con Jesus de Nazaret.  También puede interpretarse como un sol, un astro o una divinidad. 

Para mi, la estrella es el último estado del desarrollo de la consciencia donde el Ser al haber pasado por todas las esferas y experimentado la tercera dimensión en todo su esplendor, se ilumina. La estrella es lo que nos recuerda el fin de un ciclo y comienzo de otro. Es como un faro que ayuda a los barcos en las noches oscuras a guiarse para no perder su objetivo.

¿Qué te ha parecido esta lectura?

Con toda esta información quisiera decir que, para mi, la navidad no es una fecha especial donde el consumismo aumenta y las calles se tornan más bonitas por la cantidad de contaminación lumínica. La rutina de “salir a ver las luces” es realmente lo opuesto al secreto navideño.

Enciende tu árbol interno navideño, recorre su tallo, sus ramas y sus hojas poco a poco. Disfruta del proceso.

La navidad, es un momento de recogida, de reflexión y silencio. Sal hacia dentro y recorre tus calles, disfruta de tus errores y tus aciertos. Reconoce tus miedos y haz las paces con tus temores. Baja la intensidad de tus ideas circulares, calma poco a poco tu mente y disfruta escuchando la voz de tu interior. A lo mejor tendrás más chance de encontrarle sentido a tu camino y tu caminar.

Feliz navidad, feliz solsticio.

Héctor Puche García

…¡Un momento! Y los regalos ¿qué significado tienen?

Te daré tres pistas:

  1. Se colocan debajo del árbol, antes de que las luces comiencen su recorrido hacia arriba.
  2. Vienen de una lista de deseos.
  3. Se regalan desde las expectativas.

Ahora saca tu propia interpretación y qué tendrá que ver tanta decoración con tu camino hacia el desarrollo de la consciencia.