Creo que no es ajeno el sentir que algo falta en las empresas; sobre todo,  un ambiente laboral favorable para los empleados. La Organización Mundial de la Salud (OMS), hace unos años, publicó  un estudio donde indicaba que en los últimos 15 años las bajas laborales  han aumentado  un 195%. Es decir, que la gente se ve incapacitada para desarrollar sus funciones habituales en el entorno laboral debido a que sufre estrés, nervios, depresión y acude al médico para que le tramite la baja.

Todo esto se resume en que hay un ambiente muy hostil en el entorno laboral. Es necesario analizar qué están haciendo los directivos de las empresas con sus empleados para solventar esta realidad.

¿No deberían cuidar más su salud emocional para que ir a trabajar no supusiera un castigo? ¿Cómo podemos reducir la tasa de absentismo laboral? Niveles de exigencia constante hacen que las personas se bloqueen,  colapsen internamente, no fluyan y sean menos productivas.

Las personas no son un número en la nómina, son el mayor activo que tiene una empresa.

Cuando se cambie la creencia de lo que se considera actualmente una empresa sólida (oficinas en los centros financieros de las grandes ciudades, directivos con sueldos millonarios, con un gran número de empleados) , por una nueva creencia en la empresa  que retenga  el talento humano, se preocupe  por la armonía emocional y mental de sus trabajadores,  y tenga una política coherente con el medio ambiente, la sociedad laboral mundial habrá dado  un paso a una conciencia superior , pasará a un nivel donde la cooperación entre profesionales estará por encima de la competitividad.

¿Por qué las emociones tienen tanto protagonismo en este nuevo paradigma laboral?

Un jefe común y corriente que está preso de sus emociones diariamente, es como un volcán a punto de entrar en erupción. Las emociones son el mayor consumidor de energía vital para los seres humanos y una herramienta fundamental para saber cual es nuestro estado mental en cada momento. Por esta razón, si un empleado o directivo no está bien mental o emocionalmente, éste tendrá una gran dificultad en tomar buenas decisiones en situaciones que requieran un alto grado de eficiencia.

El concepto de felicidad empresarial es el resultado de este análisis. Si una persona no es feliz en el trabajo sus emociones y estados mentales tendrán repercusión en la ejecución del trabajo. A pesar de parecer un término nuevo,  la felicidad como herramienta para mejorar la productividad en el ser humano se lleva estudiando en las Universidades desde hace más de 18 años. De allí nace la Ciencia de la Felicidad.

Hoy por hoy en varios países este fenómeno está cobrando cada vez más fuerza.

El pasado mes de julio la Fundación Budhi acudió a la convocatoria de la empresa Pi Life quien  organiza el II Congreso de Felicidad Empresarial en Colombia.  Dentro de esta invitación, la fundación entra como patrocinador del evento y yo,  personalmente,  como speaker haciendo una ponencia sobre Consciencia Versus Productividad y Felicidad. 

En el congreso abordaremos  temas en común con profesionales de otros países que día a día tienen el mismo propósito que yo: implementar la consciencia en las empresas desde la ciencia de la felicidad.

Compartiremos también con los asistentes herramientas y  casos de éxito,  y  enseñaremos cómo aplicar este tipo de conocimientos para aumentar la productividad. 

Invertir en felicidad realmente es una actitud, una intención, un propósito que debe tener todo directivo que está al frente de una compañía. Está demostrado que si inviertes en felicidad el incremento en tus ventas alcanza un 30% en los siguientes meses de entrenamiento.

Fundación Budhi con su metodología Coaching 5.0 desarrolla  ciclos de formación de 3, 6 y  9 meses, implementando cambios estructurales desde la ciencia de la felicidad y el desarrollo de la consciencia. 

¿Quieres saber más de nuestra metodología? Entra en nuestra web y haz click en proyectos. Así encontrarás mucha mas información, o simplemente contacta con nosotros enviándonos un correo. 

Hasta la próxima!